lunes, 14 de septiembre de 2009
Hola mis guapis! Este finde pasado estuve hablando con mi novio del tema dietas y comida. No le conté nada comprometido, pero desde que descubrió que tenía una báscula bajo la cama pues se mosqueó. Sabe que quiero perder peso y él también piensa que me iría bien por tema de salud (pensamos ya en el futuro, en un tiempo prudencial queremos tener hijos, y no quiero ponerme como una foca xD), sabe hasta cierto punto que me obsesionan los kilos de más y las calorías de lo que como. Así que como él también quiere perder algún kilo que ha cogido este verano, hemos organizado entre los dos una dieta que para mí está en un máximo de 1000 kcal diarias, y para él en unas 1500 kcal. Me sorprendió bastante que no le pareciese algo exagerado (mi nutricionista me hizo una dieta de 1500 para mí hace un tiempo, y era una cantidad de comida que ni en dos semanas me la acababa xD). Y es que tengo que contaros una cosa: mi novio, cuando era adolescente era muy gordo. Un día se dió cuenta de que si comía la mitad de lo normal, adelgazaba, y si comía menos, adelgazaba más. Y lo hizo hasta que adelgazó como 40 kg (sin exagerar). Desde entonces se mantiene porque hace mucho ejercicio y aunque come bastante, no se suele pasar. Él siempre me dice que si quieres, puedes conseguir las metas que te pones, y no hay mejor prueba que él mismo. Aunque soy incapaz de sincerarme totalmente con él sobre todo esto, pues a pesar de todo esto no estoy segura de que me entienda, cada vez estoy más convencida de que estamos hechos el uno para el otro. Así que voy a ser una buena chica y voy a seguir sus sabios consejos, pues sobre todo me preocupa caer enferma por hacer locuras; y si me puedo evitar ir al médico mejor. Cada mes yo haré una semana de dieta depurativa para eliminar toxinas, y procuraré hacer un semi-ayuno que me dé un empujoncito. Espero que si él me ayuda, voy a ser bastante constante, y voy a procurar restringir más las calorías, y también voy a empezar a salir a correr temprano cada día cuando empiece las clases. Estoy muy animada!
Otras dos buenas noticias son que en dos semanas ya he perdido unos 7 kg en total, y que en el trabajo me van a pagar un extra que me va muy bien para empezar el curso! Así que no puedo estar más contenta.
Muchos besos a todas!!
Etiquetas: yo
viernes, 4 de septiembre de 2009
Hoy al levantarme, he ido a pesarme directa y...plin!!! Esta semana, he conseguido bajar 2 kg de momento, así que estoy más que contenta por esa parte. Por otro lado, sabéis que ayer no tenía el día, y acabé llorando por una tontería delante de mi novio. Es increíble, él preocupándose por mí y yo me enfado por chorradas, acabé pidiéndole perdón entre sollozos, y eso que ni tan sólo se había enfadado conmigo. Me puse triste de pensar en lo mucho que me cuida y lo poco que lo merezco; además pasó algo increíble. Como le dije que la comida no me había sentado bien y que lo poco que había comido lo había vomitado porque me encontraba mal, fue a picar antes de la cena de las sobras de mi comida, y no se dió cuenta de que ni la había tocado! Me puse muy nerviosa de pensar que lo podía haber descubierto. Total, lo que no se comió él ayer lo he comido hoy, pero... bueno, para que lo voy a describir, como si no lo hubiese comido, vaya. Hoy he ido hasta la uni a hacer papeleo y he paseado, mirando tiendas, aunque no he entrado a ninguna porque no tengo dinero para gastar xDD tengo una despedida en un par de semanas y necesito ahorrar...La vuelta a la uni me va a salir por un pico! Al menos me ha dado el sol y hoy me siento mejor, esos kg menos han hecho que me sienta más fuerte y mejor conmigo misma, me ha dado fuerzas para continuar con mi día, y con mi camino. Aunque estos días estoy siendo un desastre con la comida, pues si no como mi novio me pregunta siempre cada día qué he comido, la semana que viene es mi oportunidad de volver a mi camino, trabajo más horas y como fuera, así que podré hacer lo que quiera. Odio tener que mentirle, me odio por eso, pero sería imposible que lo entendiera. Lo sé. Sólo vosotras me entendéis. Besos!!!! ^_^
Etiquetas: yo báscula
jueves, 3 de septiembre de 2009
Ayer tuve cena con mi novio, para celebrar nuestro aniversario. Ayuné el resto del día para ser capaz de comer un poco por la noche... A pesar de todo, hoy me sentía fatal conmigo misma. Desayuné un vaso de leche, no quiero tener mis huesos mal, pero al rato vomité. Y ya he sido incapaz de comer nada más. Empecé el día animada y ahora ando de capa caída, entre mi estado físico y el día gris, no tengo ganas de nada. Por suerte entré al chat y hablar con vosotras me ha animado un poco (a pesar de los jaleos con las wannas). Alguien me ha hecho pensar en mi futuro y en la posibilidad de salir de esta espiral, pero no veo la manera. Justo ahora sólo hago que pensar en seguir mi camino, el que he intentado abandonar tantas veces y que me ha perseguido. Hubo un tiempo en el que fui capaz de ir a un médico por iniciativa propia y seguir una dieta equilibrada, pero cuando ves que no hay manera de seguir adelgazando, sólo piensas: tengo que volver, necesito limpiar mi cuerpo de toda esta porquería que tengo dentro, que me hace sentir gorda, fea y sucia... No importa que mi chico me diga lo guapa que soy, lo mucho que me quiere, no se me pasa por la cabeza. Sólo pienso en todas las cosas que no debería comer, en todos los kilos que quiero perder, en todos los días en que me levanto queriendo que la báscula marque un poco menos...hasta que consiga ver el número que quiero. Sé que es una obsesión, pero...no puedo evitarlo.
Nos vemos en el chat!
Etiquetas: yo
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Sé que la mayoría de los que me estáis leyendo no me conocéis, pero no soy ni de lejos nueva en este mundo. Este primer post va a ser un poco el resumen de mi historia y de cómo he llegado hasta aquí.
Antes de que hubiera un ordenador en mi casa, ni por supuesto internet, hace ya bastante tiempo, yo era una adolescente gorda como una vaca. Siempre fui más alta que los de mi edad, hasta que llegó el punto que los demás crecían a lo alto y yo a lo ancho, así que también resulté ser bajita. Mi madre me apuntó a un gimnasio cuando tenía 12, pero mis amigas no quisieron apuntarse al curso siguiente y yo también lo dejé para centrarme en estudiar. Seguía siendo gordita, pero las cosas empezaban a mejorar. Cuando cumplí 13, llegó mi primer amor, y de pura tontería, apenas comía, así que empecé a adelgazar. Mis padres se dieron cuenta, pero yo lo disimulaba bastante porque no coincidía con ellos en la comida. Cuando ellos se quedaban esperando para verme comer, intentaba hacer otras cosas antes para que tuvieran que irse a trabajar y así no levantar sospechas. Cuando mi corazón se rompió por ese amor que resultó falso por la otra parte, de nuevo empecé a comer "normal", pero nunca llegué a recuperar todo el peso perdido, porque de vez en cuando "me dolía la tripa" y vomitaba lo que había comido. Me pusieron aparatos dentales a los 14, y gracias a eso dejé de comer muchas cosas porque me costaba masticar. De nuevo fui bajando de peso. Me fui manteniendo delgada, por el filo de ana y mía sin apenas saberlo, hasta que a los 17 mis padres se empezaron a separar. Al principio me refugié en la comida, me deprimí muchísimo, tanto por la situación familiar como por mi cuerpo, no estaba nada a gusto. Entonces me di cuenta de que no podía seguir así. Caí enferma, se juntó una amigdalitis con un virus gastrointestinal, mi depresión, insomnio, y un estado de nerviosismo constante, además de un gran sentimiento de culpa. Cuando acabaron las enfermedades físicas me di cuenta de que era muy fácil vomitar lo que había comido; pasé tantas semanas vomitando por estar enferma que ya lo hacía por inercia. Me di cuenta de que bajaba de peso, que todo el mundo me felicitaba porque había adelgazado muchísimo, querían saber el secreto y yo siempre contestaba: "He estado enferma, nada más". Cumplí 18 y decidí tomar las riendas de mi vida. Irme de casa en cuanto pudiese para huir de mi infierno familiar, y seguir con mis nuevas adquiridas rutinas. Periódicamente me ponía "enferma" y mi familia lo achacaba al estrés y a un estómago delicado.
Por fin me marché, a estudiar a otra ciudad, y al principio no tenía mucho dinero, así que comía lo imprescindible para que mi cerebro funcionase y poder estudiar. Empecé a estar con mi novio actual, y muchas veces ni siquiera cenábamos. Con el tiempo, fui comiendo más normal, es difícil no comer en casa de mi suegra, aunque al principio se sorprendía de lo poco que comía, ahora ya se ha acostumbrado. Pero inevitablemente he cogido peso de nuevo, ahora vivimos juntos mi novio y yo y es muy difícil hacer ayuno cuando no me quedo sola o vomitar sin que se preocupe, piensa que soy débil y que enfermo con facilidad. Ojalá nunca sepa la verdadera razón.
Todo este tiempo he estado muy sola, sólo conocí a una chica que fue ana (y creo que sigue siéndolo) pero a la que no me atreví a contarle mi historia porque aparte tiene un problema mental y mi entorno acabaría enterándose, así que ahora que por fin tengo mi propio portátil y acceso a internet, estoy aquí. Empiezo una nueva etapa y necesito vuestro apoyo. No tengo la voluntad para salir de aquí, más bien al contrario. Necesito sentir que tengo el control sobre mi cuerpo, que puedo alcanzar mis metas, que lo voy a conseguir. Necesito dejar de sentirme inmensa, gorda, necesito estar delgada para ser feliz de nuevo. Sé que si estáis a mi lado los momentos amargos lo serán menos. Porque nadie dijo que fuera fácil ser princesa. Bienvenid@s a mi blog.
Etiquetas: yo




